La gran mayoría de las personas que usan los servicios de citas buscan lo mismo que tú: conocer a alguien. Aun así, conviene conocer algunas señales de alerta para protegerte de las estafas, que a veces se presentan como una relación sentimental.
Cómo suelen funcionar estas estafas
La persona crea un perfil atractivo, muchas veces con fotos tomadas de internet, y empieza una conversación muy cálida. Con el tiempo gana tu confianza y, en algún momento, aparece un problema: una urgencia médica, un viaje bloqueado, un negocio que necesita ayuda. El objetivo es que envíes dinero.
Señales que deben ponerte en guardia
- Te pide dinero, regalos, tarjetas prepago o datos bancarios, por cualquier motivo.
- Quiere salir muy rápido de la plataforma para hablar por otra aplicación de mensajería.
- Declara sentimientos muy intensos en muy poco tiempo.
- Nunca puede hacer una videollamada ni quedar en persona, siempre con una excusa.
- Su historia cambia o tiene detalles que no encajan.
- Dice vivir o trabajar en el extranjero y no poder volver por ahora.
- Sus fotos parecen de modelo o de revista.
Una sola señal no significa necesariamente que sea una estafa, pero varias juntas deben hacerte desconfiar.
Cómo comprobarlo
- Pide una videollamada: es la forma más sencilla de saber si la persona es quien dice ser.
- Busca sus fotos en internet: algunos buscadores permiten hacer una búsqueda por imagen.
- Habla con alguien de confianza: una mirada externa ayuda a ver lo que a veces no queremos ver.
Qué hacer
- No envíes nunca dinero a alguien que no conoces en persona, aunque la historia parezca creíble.
- No compartas documentos, contraseñas ni datos bancarios.
- Usa la función de denuncia del servicio para avisar a su equipo de moderación.
- Guarda las conversaciones si crees que puedes necesitarlas.
- Si crees que has sido víctima de una estafa, contacta con la policía y con tu banco lo antes posible.
No te culpes
Estas estafas están bien preparadas y le pueden ocurrir a cualquiera. Si te ha pasado, hablarlo y denunciarlo ayuda a protegerte y a proteger a otras personas.
Estar atento no significa desconfiar de todo el mundo: solo protegerte mientras conoces a alguien.
