El primer mensaje da un poco de miedo a casi todo el mundo. La buena noticia es que no necesitas una frase brillante: basta con mostrar interés de verdad por la otra persona.
Lee su perfil con atención
Antes de escribir, tómate un momento para leer su perfil y mirar sus fotos. Busca un detalle que te llame la atención: una afición, un lugar, un libro, un plan que menciona. Hacer referencia a ese detalle demuestra que te has interesado por ella y no envías el mismo mensaje a todo el mundo.
Haz una pregunta abierta
Las preguntas abiertas invitan a contar algo:
- «¿Qué es lo que más te gusta de hacer senderismo?» funciona mejor que «¿Te gusta el senderismo?».
- «¿Cuál ha sido tu viaje favorito?» da más juego que «¿Te gusta viajar?».
Una pregunta abierta facilita que la conversación continúe.
Sé breve y natural
Dos o tres frases bastan. Escribe como hablarías en persona, con educación y sin presión. Un mensaje demasiado largo puede abrumar; uno demasiado corto, como un simple «hola», no da pie a responder.
Algunos ejemplos
- «Hola, Marta. He visto que te gusta la fotografía. ¿Qué sueles fotografiar? Yo empecé hace poco con paisajes.»
- «Hola, Luis. Me ha hecho gracia lo que cuentas de tus intentos con la paella. ¿Ya te sale bien?»
- «Hola. Veo que también te gusta el cine clásico. ¿Tienes alguna película favorita?»
Lo que conviene evitar
- Los comentarios sobre el físico en el primer mensaje.
- Copiar y pegar el mismo texto a muchas personas.
- Insistir si la otra persona no responde.
Mantén la conversación
Si recibes respuesta, alterna preguntas y comentarios sobre ti. Una buena conversación es un intercambio: escucha, comparte y deja espacio a la otra persona.
Acepta el silencio
Si alguien no responde, no lo tomes como algo personal. Cada persona tiene su ritmo y sus circunstancias. Lo mejor es seguir adelante con amabilidad y escribir a otras personas que te interesen.
